miércoles, 11 de junio de 2014

El nacimiento de otra torre.

Se me va la vida seleccionando mil cosas que me interesan y guardandolas en un marcador. Rara vez me he detenido para regresarlas a observar. Todo indica que me espera una temporada muy larga en el limbo del rio sai. Todo indica que el ilusorio tiempo ya se volvió tan indomable que le significará la victoria. A mis padres solo pedirles perdón. A mi Jizô solo agradecerle, mi protector.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El saber de la existencia, el conocer y sentir de la juventud, de la edad sin marcha atrás. Regreso a esos días sin luz, a esa habitación mía, a la soledad de mi adolescencia, pienso en cosas que no puedo hacer realidad.
Pienso en canciones, películas, libros, atardeceres, noches de verano, cenas de madrugada, conversaciones conmigo misma que me ayudan a soportar la realidad. Pienso que la lejanía no debería existir, no al menos para las personas que en invierno se les llueve el pecho, pero todo esto es parte de estar con vida. A veces se esta perdido la mayor parte del tiempo y otras veces simplemente estas muerto en vida.
Aun así tengo una y el latir de mis inquietudes y miedos.
Soy yo en este mundo, soy yo descubriéndome a mi misma.

Ann, invierno del 2013.