domingo, 11 de marzo de 2012

Tengo frío. (Vagón Bourbon).
















Habían llegado hace dos días al campo de los padres de Rubén, en Victoria, se sentian a gusto allí y salían a caminar diariamente. Con frecuencia; la Luna y el Peyuco los acompañaban; sus perros, pero hoy prefirieron quedarse, hacia frio y les habían servido leche, lo que les encantaba. Así que solo les acompañaba una botella de vino que le habían sacado al padre de Rubén.

- Has escrito últimamente?
- No la verdad, ganas no he sentido, hasta cometo mas faltas ortográficas
- Y si nunca llegas a escribir un libro?
- Es que siento ahora mismo que de eso no se trata, si no escribo, bien, y si lo hago, bien también, quien sabe quizás mañana me guste más hacer soldados de arcilla. No hay que añorar sueños ajenos, tu mismo eres muchas personas a la vez, por ejemplo yo no tengo nada que ver con el huevón que era dos años atrás.
- Pero la otra vez te llenabas la boca diciendo que todos conservamos parte esencial de lo que siempre fuimos.
- Puta quizás, he ahí una contradicción más de la vida, ser el antiguo y a la vez no serlo. Como esta misma laguna enfrente de nosotros, ¿quien sabe si mañana asi como refrescarnos también puede quemarnos?

Se detienen en la laguna largo rato, oscurece y de vez en cuando se ven murcielagos, a Alvaro le asustaban, pero nunca lo llegó a mencionar, prefería decir que quería regresar por frío, como siempre que quería escapar de una situación.

- Oye.
- Que.
- Según lo que dices entonces sería injusto enjuiciar a personas por situaciones pasadas.
- No sé.
- Enfadarte con ella sería enojarte con otra persona que fue antes... ¿Como alguien va a ser enjuiciado por alguien que fue y ya no es? entonces nosotros...
- No sé, se me acabo el vino, se me acabó la inspiración Rubén. Tengo frío. Regresemos.

Alvaro miró fijamente por la boca de la botella como si allá en el fondo se encontrasen sus sensaciones ordenadas en palabras, mientras Rubén se adelantaba unos pasos, ya estaba de regreso.

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