domingo, 23 de mayo de 2010

La violencia (fragmento)

-Andrés! Hola!
-Hola…
-Saluda Lucas, el es Lucas, mi hijo, va a cumplir 3 años
-Ho.. hola Lucas...
-No es un amor?
-Es un niño muy lindo

Ella me queda mirando, esperando alguna reacción intensa en mi supongo, me reservo muchas preguntas, pero me sentía devastado por dentro, débil, con ganas de aparecer en argentina y nunca haber recibido noticia alguna de Anna.
Caminamos los 3 a un café, al poco andar ella toma al niño en brazos, ella me mira mucho mientras me pregunta cosas o me habla, yo solo miro la ciudad y trato de llevar una conversación normal, solo al sentarnos en la mesa del café puedo verla bien, no ha cambiado en casi nada, sigue igual de hermosa, sus mismos gestos, sus mismos ojos, eso si, sus ojos están algo más tristes o cansados, sus labios, perfilándose tan hermosos mientras habla, su cabello corto que la caracteriza… mierda! Debí esperar más para verla, hablar primero por fono, que se yo, hacer esto menos violento, me encuentro realmente incómodo, fuera de lugar, me pregunta por mi trabajo, donde vivo que he hecho y esas cosas, trato de responder de la mejor manera, me pregunta si me casé o algo, le cuento que estoy solo, “bien”, el niño es callado, y tiene ojos tristes, me cuenta que ella está casada, pero mirando el suelo, como avergonzada, dejo de hablar, no quiero saber quien es su esposo y padre de su hijo, a lo peor hasta lo conozco. Anna le pasa una cámara fotográfica que parece de juguete a Lucas.

-No sabia que existiesen cámaras de juguete
-Jajaja, no es de juguete tonto, es de verdad, el saca fotos
-Dudo de la calidad de las fotografías de este enano
-Oye!, si saca algunas fotos bellísimas, debieras verlo, cuando vamos a revelar las fotos me pillo con cada sorpresa, pegamos en un álbum las mejores, a el le encanta ponerle pegamento a las fotos y ubicarlas, yo dejo que las pegue como el quiera, chuecas amontonadas, una solitaria en alguna hoja, que el decida.
-Vaya… suena bien, será un gran fotógrafo el muchacho
-Es el mejor niño del mundo Andrés.

Me siento mal, en serio, y uso como pretexto compromisos ficticios, compromisos inventados patéticamente, me despido, quedamos de vernos, le doy la mano al niño, que con sus enormes ojos solo me mira, y parto de ahí, Anna quedo algo triste, seguro esperaba estar mas tiempo compartiendo, me mira, aún cuando volteo siento su mirada… pero mierda! Fue demasiado brusco todo, yo me equivoqué, debí saberlo, debí adelantarme y haber acolchonado más todo.
Si, fue demasiado.

3 comentarios:

MAJO FLORES dijo...

noo yaaa noo tu papa ya?
mis ojs estan poniendose asi deperrente constatemente te amo mucho
me gusta como redacta señor caballeroso.
te amo caletaaaaaa de demasiado

Freddy Andrés Pérez dijo...

esque yo lo era y no lo sabia (no toleraria no serlo) te amo vida.

Malhablada dijo...

fe de erratas: dije que tu cuento hormigoso me recordaba a "mi amigo Mac", na que ver! era a "Max, el microbio desconocido".

Desperte y me di cuenta del malentendido, asi ...wapaaa!