viernes, 17 de julio de 2009

Vagón Bourboun


-Hace tiempo no viajaba en tren
-yo tampoco Rubén, pero insisto, debería existir un vagón para fumadores
-De todas maneras estás medio borracho amigo
-Un poco de Bourbon no emborracha por favor!
-Como sea, no se porque no puedes beber alguna bebida como yo, ves? pepsi-cola.
-Veo.
-Debimos invitar a Sebastián
-Ya, pero no sería lo mismo
-No sé Álvaro igual lo vemos poco
-Por que él quiere
-Pero se extraña
-A ese huevón lo tienes sobrevalorado, me agrada y todo, pero vamos.
-Lo quiero

Continúan unos 30 minutos en silencio, Álvaro abotona su Montgomery gris, se inclina hacia atrás y cierra sus ojos dando un sorbo a su petaca de Bourbon cada 10 minutos. Rubén en cambio hojea un catalogo de películas que pilló en el tren, leyendo la reseña de todas, incluyendo las que no le llamaban la atención.
Algunas horas mas tarde pasa un auxiliar ofreciendo panecillos y café. Por esto Álvaro despierta y va al baño, planeaba fumar, se levanta con cuidado y sale sin decir nada a Rubén quien acomodaba su sweater café de cuello largo. Pasan no más de 5 minutos y Álvaro regresa ahora con olor a sus Malboro rubios.
Extrañamente en su vagón, el 4to, van solo ellos, nadie más compró boletos para el.
Álvaro ya no dormía ni intenciones tenía, solo miraba el nocturno paisaje campestre que se desplazaba agradablemente. Recordó a Sebastian, es un buen tipo, pero ingrato del cariño de su amigo Rubén, eso a Álvaro lo molestaba a tope, y más le molestaba que en ocasiones al reunirse los tres, Rubén lo tendía a dejar de lado, y hablaba o escuchaba animosamente a Sebastian, le dolía comprobar que a veces sus oraciones o temas no eran tan escuchados o ignorados en su totalidad por Rubén, no así si el buen idiota de Sebastian tenia algo que comunicar, su ultimo capricho posiblemente. No es que Álvaro quiera toda la atención de Rubén, no, con Rubén se ven prácticamente a diario, son los mejores amigos, y el sabe que a Sebastian lo ven poco (por los putos motivos que sean) pero no le gustaba sentirse desplazado, no le gustaba quedar a un lado, o sentirse un tipo aburrido, pero aún más le molestaba que estas cosas le afecten, daría unos buenos años de vida por ser un poco más frío y desinteresado del cariño. Tenia el tema en la punta de sus labios, estaba a punto de comentárselo a su amigo.

-Álvaro
-Ah?
-Que piensas tanto tan callado huevón
-Nada, no sé… en porno
-Jaja vos no cambias
-No… parece que no.

No se tocó el tema y en el resto del viaje hablaron de fútbol.

1 comentario:

.A dijo...

Extrañaba un texto como este por aquí.

Genial, me gusto.

Hasta me dieron ganas de hacer otro viaje en tren a Victoria, sitio que no merece mucha atención, pero bueno, sólo por el hecho de viajar en tren y conversar. Aun no viajamos, el viaje sigue pendiente.

El texto llegó en el momento justo.
Estaba pensando en cosas como las que me dejo en mente.

Un abrazo Freddy.